domingo, 11 de mayo de 2008

-cosas de casa

son cosas de casa porque cada dominante tiene una sexualidad diferente y una forma de entender la sumisión y sus manifestaciones de un modo diferente...

admitamos que no es lo mismo ver a un hombre en estas diferentes situaciones... por eso a ishtar le gustan tanto los hombre vestidos, qué mejor para la sumisión que rebajar un traje a los usos más instintivos y animales...
deliciosa visión la de un hombre poderoso encadenado a sus más bajas pasiones, arrodillado ante un poder que va más allá de sus órdenes, más allá de su talonario...
perder la dignidad del modo más digno, sirviendo con total dedicación, cediendo el control...
sí, a ishtar, no le gusta la desnudez del hombre a menudo es una visión patética, poco erótica por mucho que se cuide el elemento en cuestión...
mejor quedarse de cintura para abajo vestido, de todos modos... para qué quiere ishtar lo que se esconde bajo esos pantalones... ? con sus dedos, sus labios y sus lengua bien amaestradas... ishtar apenas necesita de visiones aborrecibles...
cierto es pero que... adora humillarlos y tener a sus sumisillos arrodillados con la ropa por los tobillos o con la ropa interior bajada por debajo de las nalgas... siempre apetece deshacerse el cinturón o coger la fusta del armario e inducir a la eyaculación en el rincón golpeando con fuerza, enrojeciendo deliciosamente la carne expuesta... pero una cosa es eso y la otra es cuando ellos se dedican a satisfacerla en sus veleidades más intensas...