domingo, 11 de mayo de 2008

-el corazón de ishtar

no sabía como decírselo... colocó la fusta sobre la cama y al llegar ella a la habitación para cambiarse, la vió. -y esto?--debo hablar con usted señora- dijo tímidamente triskel.-?--tengo miedo--?--sí, señora, temo que usted se canse de mí, la veo mucho salir y me obliga a hacer todas esas cosas desagradables que usted sabe. las hago con gusto, no lo dude, por cumplir sus órdenes, por sentir como me doblega con su mirada... porque sé que disfruta con ello, con mis reticencias vencidas... pero tengo miedo. le he dejado sobre la cama la fusta por si quiere azotarme por mi atrevimiento... por hablarle con tanta franqueza... siento que la sirvo con todas mis ganas y mis fuerzas pero temo cansarla, temo no serle suficiente cuando veo lo bien que se lo pasa con otros señores u otros sumisos, cuando me deja de lado a veces no sé si es por hacerme de menos y cumplir con mi condición de títere entre sus dedos o porque no me desea a su lado... sé que no tengo derecho a hacerme estas preguntas pero... tengo miedo de que un día me libere, quiero ser siempre su prisionero, quiero sentir el yugo que me lleva por todos los derroteros, quiero sentir como mi corazón late en sus manos y se lo queda...-ven, vayamos al balcón que la noche invita a ello- se sentaron en las dos sillas de mimbre, como iguales, el uno frente al otro, con los ojos enfrentados de amor...ishtar le miraba, le admiraba, sentía como se le despegaba la piel de la carne... se estremecía por el amor de las palabras que oía... triskel le confesaba amor, deseo, sufrimiento... llevaba más de dos años con ella y veía como era incapaz de negarle nada, como era incapaz de rehusar un sólo requerimiento por fuerte que pareciera,...triskel acataba y era constante y sentía su corazón encogido, necesitaba saber lo que su dueña llevaba por dentro... saber si él era cuanto esperaba...-dios, triskel, eres el corazón que me falta... me haces sentir viva cada vez que noto tus ganas, tu deseo, tus celos,... cuando te siento azorado, cuando te abalanzas sobre lo que no te gusta y lo haces por mí, cuando te avanzas a lo que quiero, cuando leo en tu mirada cuánto me amas y lo que sientes y lo que quieres y no te lo concedo y tú te callas, cuando eres constancia viva, ... triskel sin ti... sin ti no desearía a ningún amante, ni volvería a sacar fustas, ni cuerdas del armario, sin ti no hay diosa en el balcón, ni luna en el firmamento, sin ti: nada.-sí, señora. bajo sus pies. lamento haberla importunado.- se arrodilló ante la luna y le besó las rodillas, las pantorrillas, los tobillos y dejó caer sus lágrimas en sus pies de porcelana: blancos y fríos...