domingo, 11 de mayo de 2008

-el final del proceso

como cada día treinta de cada mes, llegó triskel a casa algo más tarde, con un sobre en la mano, se arrodilló y se lo entregó a ishtar. lo guardó en su caja fuerte junto con el resto de sobres... cada mes la abultada nómina de triskel iba a parar allí... ishtar decidía en todo momento cuanto dinero le correspondía a triskel semanalmente para sus necesidades básicas y si alguna vez él debía hacerle un regalo, de ese mismo dinero debía ahorrar y privarse de café o de comer fuera para poder comprarle algo merecedor de su diosa... casi desde el principio, triskel había cedido el control de sus ingresos a ishtar, fue lo último que decidió donarle como muestra de sumisión... triskel admiraba la capacidad de gestión de su dómina, siempre cuidadosa, moviendo su dinero, invirtiendo o haciendo compras siempre provechosas... ishtar sabía que la confianza era total, se encargaba de asegurar y de contratar lo mejor para su triskel aunque él jamás viera un euro... ishtar no era una mujer caprichosa pecuniariamente, pero gustaba de sacarle partido al dinero y se encargaba de vivir bien... mujer independiente, con su trabajo pero amante de los bancos y sus múltiples ofertas aprovechaba la nómina de triskel para aumentar la seguridad y el capital... ambos sabían que ante el primer recelo, ishtar dejaría libre a triskel y triskel recuperaría su libertad y su dinero pero... perdería la diosa de sus desvelos...