domingo, 11 de mayo de 2008

-lo que no mata te hace más fuerte

así es, lo que no mata te hace más fuerte, aunque te duela o te hiera... todo sirve de lección, de nada sirve ser ingenuo... triskel soportó con dignidad que su dueña le llamara por el nombre del hombre del traje, una y otra vez, cada vez que parecía que ishtar disfrutaba con su fiel compañero... ese nombre salía a la luz. triskel la miraba gozar de reojo desde su posición, más abajo de su vientre y sentía como el corazón se le empequeñecía pero su mente se entregaba, se rendía y no cesaba en darle el placer que ella le pedía.de qué le serviría sufrir por ello, ishtar era caprichosa y ahora necesitaba tener a su alcance alguien para satisfacerla pensando en aquel que aún no había conseguido y consintiéndolo, triskel la conservaba entre sus labios... triskel, así, no debía sufrir verla en manos de otro hombre que quizás se la arrebataría... aunque él siempre estaría ahí, dispuesto, fiel, incapaz de rechistar, ni discutir una sola decisión u orden que ella le hubiera impuesto...su vida no era más que una colilla que ishtar apaga y enciende cuando ella quiere... su vida le era debida porque sentía que sólo ella podía ser su dueña, su espera... fuera como fuera, hiciera lo que hiciera, ella era libre y él no,... triskel se lo había dado todo, de todos modos, sin ella, él no era, ni tenía nada. juraba para sus adentros que la amaría por encima de la injusticia, por encima de todos sus anhelos... juraba que ella sería, pasara lo que pasara, su última palabra.