domingo, 15 de junio de 2008

-oigo vo/Z/es

te inquieta que a veces te nombre, las voces son como los perfumes... son para siempre... no se olvidan de la noche a la mañana...en el silencio de una habitación, recordamos palabras, sonidos, canciones, gemidos...desde el otro lado del charco llega el eco de tu voz, reconfortante y sedienta... pero en ti nace la duda, la conciencia, la culpabilidad y te quedas pensativo ante tu historia escrita en breves líneas y no sabes lo que pretendes, ni lo que ella quiere... no te lo puedes creer... y ella se ríe y disfruta con tu pasmo, tu incredulidad... es cierto los que amamos fielmente perdemos el saber ser amados, apreciados y admirados... nos parece mentira, nos parece malintencionado, nos parece interesado...esa chica que te turba por minutos es una sombra que tu dibujas a través de sus palabras, esas palabras que la desnudan más allá de lo que tú pagarías por verle la piel entera... ante ti se revela y se vende miserablemente por una voz que la desea pero sobretodo que le evite unos minutos consigo a solas... es una interesada, lo da todo a cambio de palabras hasta el día en que todo ya no baste... las palabras son su mayor tesoro, la compañía su ambición y sus gemidos: la moneda de cambio.hoy en día la locura se cura con pastillas pero las almas que se sienten solas cuando no lo están... no tienen prescripción médica posible... el prozac existe, pero es para los que no saben apreciar una voz, para los que no saben que siempre quedan otras almas con las que encontrarse... esta es una de ellas... y cuando no quedan almas quedan perrillos falderos siempre dispuestos a sentarse a los pies de su ama.