domingo, 15 de junio de 2008

-saber a ciegas

estás ansioso por la cena, vas a ir y quizás alguna pruebe tus dedos, tus labios, tu lengua, tus labios, tus dedos... quién más habrás hecho caer enredado en tu piel, en el movimiento lascivo de una noche entre luces de discoteca... olvidarás mujer e hijos y te dejarás caer a los pies de alguna madre, de alguna hiena... ya debes haber borrado aquella noche de escaleras... y aunque cada mañana venza el silencio de un secreto ... me pregunto sin poder hablar quién hubo y quién habrá... ojalá reuniera el valor, ojalá te atrevieras y las palabras que se ahogan en nuestro silencio: salieran... quiero la verdad y no puedo, no soy capaz de interrogártela, ni tú alcanzas a repetir tus ganas, temes y quizás busques apagarlas más allá... corrompes la esencia de un error, entiendo pero no apruebo, callo pero quiero preguntar... la falta de valor y el miedo a la verdad cruzan el aire como flechas que no llevan a ningún lugar y detienen la posibilidad.