domingo, 6 de julio de 2008

-o(h)

de la tapicería de cuero de tu deportivo nuevo, de tu apartamento con piscina y vistas al golf, de tus trajes a medida, de tu despacho en calle principal, de tus fraudes a hacienda, de tus gustos por las adolescentes, de tus coqueteos con las drogas, de tus palos de golf y de tus palas de pádel, de tus negocios, de tu puesto directivo, de tu soledad a los 43... no hablaremos más.y aún así te acuerdas de lo que hace más de diez años una niña te susurró al oido en un ascensor...el dinero puede pero una coleta rubia puede más.